In memoriam Joaquim Homs

La tradición del tombeau se remonta a la Francia del siglo XVI, y su orígen era literario: se aplicaba a una colección de poemas breves que los poetas escribían para conmemorar la muerte de personas ilustres. El tombeau fue adoptado por los músicos a mediados del siglo XVII; en general el tombeau seguía la forma de una pavana o una allemande y lo impulsaron autores tan notables como Marin Marais, Robert de Visée o Louis Couperin. Con el tiempo, el género perdió vigencia y no fue hasta principios del siglo XX cuando algunos autores franceses, con la intención de rememorar viejas glorias musicales nacionales, volvieron a titular tombeau a piezas breves dedicadas in memoriam a músicos y compositores fallecidos: recordemos el conocido Tombeau de Couperin de Maurice Ravel o el Tombeau de Debussy, que en el año 1920 escribiera un grupo de compositores entre los cuales había figuras tan célebres como Bartók, Ravel, Falla, Stravinsky o Dukas.

Es en esta tradición de homenaje colectivo a la figura de un autor desaparecido que se enmarca el disco In memoriam Joaquim Homs. Con la intención de conmemorar el centenario del nacimiento del compositor Joaquim Homs (Barcelona, 1905-2003) encargué una pieza breve para piano a veinte compositores españoles. La pieza no debía sobrepasar los tres minutos y tenía que incluir alguna referencia a la figura o a la obra del homenajeado. Una buena parte de los compositores han optado por utilizar alguna cita textual extraida de la música de Homs: Benet Casablancas (Sabadell, 1956) basa todo su Tombeau en el acorde final del Impromptu nº6. Jesús Torres (Zaragoza 1965) en ...i l´infant dorm (...y el niño duerme) utiliza como material básico la canción popular de este título, sobre la que Homs en 1942 escribió las Variaciones sobre una melodía popular catalana. También José Luís Turina (Madrid,1952) parte de esta misma melodía para su Soliloquio, pero si en la pieza de Torres la melodía aparecía en bloques sonoros y generando armonías, en la de Turina se presenta citada literalmente pero en retrogradación (esto es, empezando por la última nota de la melodía original y acabando con la primera). Lauda de Alfredo Aracil (Madrid, 1954) sigue libremente el movimiento armónico de Record (Recuerdo), la última pieza pianística de Homs (y que se puede escuchar al final de este disco, a modo de epílogo). Héctor Parra (Barcelona, 1976) cita en los compases finales de su Impromptu un fragmento del segundo movimiento de la Sonata nº2 de Homs (la de Parra es la única pieza del disco que hace uso del piano "preparado", ya que hay que introducir una goma de borrar entre las cuerdas de las dos notas más graves del instrumento). Mis Derivacions (Derivaciones) parten de los primeros dos compases del Impromptu nº4, que aparecen citados literalmente al inicio de la pieza (el título Derivacions es también un homenaje a Homs, ya que así tituló el segundo movimiento de la Sonata nº2 y también su última obra orquestal). Ramón Lazkano (San Sebastián,1968) en Presencia se sirve de la misma serie de doce notas que Homs utilizó en la obra orquestal Presències, pero también de las notas Si y Mi bemol (que en la nomenclatura alemana son las letras H y S, que figuran en el apellido "Homs"). Y cerrando el capítulo de citas, Francesc Taverna-Bech (Barcelona 1932) basa En la presència incerta (En la presencia incierta) en el acorde que utilizó Homs en sus 3 Invencions sobre un acord (3 invenciones sobre un acorde).

Otra posibilidad utilizada por algunos compositores ha sido jugar con el nombre del homenajeado, escogiendo las notas según la propia conveniencia: Aura de Josep Mª Guix (Reus, 1967) parte de las letras o-a-i-h-o (de "Joaquim Homs") para obtener el material básico (las notas Sol-La-Mi-Si-Sol). En Instants de David Padrós (Igualada, 1942), el apellido "Homs" toma la forma del acorde Si-Do-Mi-Mi bemol, mientras la "Deploratio III" de José Mª Sánchez-Verdú (Algeciras, 1968) también explora las posibilidades sonoras de estas mismas cuatro notas.

Otros compositores han querido homenajear a Joaquim Homs con títulos cercanos a la producción del compositor barcelonés; así ha habido una buena cosecha de Impromptus que nos remiten a los siete que Homs compuso para piano entre 1955 y 1960: los Impromptus casi impresionistas de Jesús Rueda (Madrid, 1961) y de Manuel Rodeiro (San Xoan de Vilanova, 1965), y el Impromptu per Homs (Impromptu para Homs) de Josep Mª Mestres-Quadreny (Manresa, 1929), son piezas que, sin hacer referencia explícita a ninguna obra de Homs, continúan la tradición de un género con una raíces que ese remontan al primer romanticismo. Hay también obras que hacen referencia a otros títulos de Joaquim Homs: el Via Crucis, réminiscence de Víctor Estapé (Sant Sadurní d´Anoia, 1962) es una evocación de la primera obra que Estapé escuchó de Homs y que le causó una fuerte impresión: el Vía Crucis para cuarteto de cuerda de 1956. El Rossinyol (Ruiseñor) de Ramon Humet (Barcelona, 1968) forma parte de unas ambiciosas Escenes del bosc y se inspira en los Ocells Perduts (Pájaros perdidos), una de las obras más queridas del propio Homs. La pieza de Joan Guinjoan (Riudoms, 1931) Recordant a Homs (Recordando a Homs) lleva el subtítulo de Soliloqui per la mà esquerra (Soliloquio para la mano izquierda), homenaje a otro de los títulos habituales en la producción de Homs en su madurez: el Soliloquio. Guinjoan, además, utiliza como motivo principal el ritmo de negra-blanca, bastante habitual en la pruducción de Homs. También cercano al carácter de un Soliloquio es el Monólogo 2 de César Camarero (Madrid, 1962).

Finalmente, unos pocos compositores han escrito piezas dedicadas a Homs, pero sin ninguna referencia concreta al homenajeado: es el caso de Púlsar de Miquel Roger (Barcelona, 1954) y de los Rondós de David del Puerto (Madrid, 1964), mientras Josep Soler (Vilafranca del Penedès, 1935) encabeza su pieza con el título suficientemente explícito de Homenatge a Joaquim Homs (Homenaje a Homs). Como epílogo del disco me ha parecido adecuado acabar con una pieza del propio Joaquim Homs, quien, por cierto, fue un prolífico autor de in memoriams a colegas compositores, familiares y amigos, piezas reunidas en las colecciones Sis Reminiscències y Tres Evocacions (sin olvidar el monumental in memoriam que es Presències, escrita en el año 1967 al morir su esposa Pietat Fornesa). El breve Record (Recuerdo) que cierra el disco es la última pieza pianística que escribió el compositor y está fechada el 10 de diciembre de 1995. No quisiera acabar estas breves anotaciones sin dar las gracias a todos los compositores que tan generosamente han querido poner su talento al servicio de este proyecto: para mí ha sido un placer trabajar e interpretar cada una de estas pequeñas joyas.

Jordi Masó
Enero 2006

Texto para el librito del disco "In memoriam Joaquim Homs" (Anacrusi 060)

 

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